Este reportaje de Christian Leal (2005) se refiere al buen trabajo de arquitectura de la información como ingrato, es decir, que el mejor indicio para saber si el trabajo está bien hecho es cuando la interactividad entre el usuario y el entorno web fluye sin siquiera darse cuenta. En cambio, si el sitio no posee un buen orden y relación para con el usuario, las quejas y el sentimiento de ‘culpa‘ por parte de éste son inmediatas.

Entonces, ¿Cómo hacer para seguir este adagio, y no perecer en el intento? El arquitecto de la información se ha transformado en un verdadero estratega digital, es un deber ponerse en el lugar del usuario frente a cada sitio que se desarrolla, hay que detectar y delimitar los problemas para diseñar posteriores soluciones.

Hay que ser un solucionador de problemas de interfaz.

En términos económicos, la AI es fundamental para el buen recibimiento de un sitio web, como lo dije anteriormente:

Cabe señalar que, detrás del éxito de un sitio web, se encuentra un correcto estudio y análisis de usabilidad.

Si bien es cierto que sin confianza no hay venta, la AI y los buenos negocios van de la mano.

Lectores, les invito entonces a seguir visitando mi blog para que adentremos más a fondo con esta disciplina, que no deja de ser atractiva nisiquiera por el lado económico. Saludos cordiales.