Apuntando a un objetivo en común, ¿Qué quiere decir?, ¿Cuál es el mensaje que quiere dar? y ¿Qué objetivo quiere conseguir? se definen como las primeras preguntas que deben ser preguntadas (valga la redundancia) por quien planea crear la interfaz de un buen sitio web.

El objetivo del sitio web -o de la aplicación multimedia- es la base desde la cual emergen todos los demás puntos que, a su vez, condicionan la posterior experiencia del usuario.

Comunmente, cuando se intenta crear un sitio web se pasa el objetivo usuario a segundo plano, y los temas que adquieren la atención son el área tecnológica, el diseño o los textos (temas que sin duda no carecen de importancia, pero el orden de toda interfaz debe tomar en cuenta jerarquías de importancia).

Existen dos temas centrales que deben aparecer de forma imperativa como cimientos de un proyecto web (.PDF – 16,5kb), los objetivos del sitio y las necesidades del usuario, una vez más, estamos al tanto que el punto de partida es tomar en cuenta los objetivos y desde ahí obtener resultados para mejorar la experiencia del usuario, hacia quien todo gira en torno.

Desde la parte más abstracta del proceso de creación de una interfaz web, es decir, de la concepción misma de la idea, los objetivos del sitio priman y abarcan desde proponer negocios hasta generar visitantes o fidelidad de los mismos (tomar en cuenta misión y visión puede ser de gran ayuda a este punto); la importancia es tener los objetivos claros pues estos, repito, van a condicionar la experiencia que tendrá el usuario usando nuestra interfaz web.

Entonces, hacer-lo-correcto resulta de la combinación de las habilidades de los expertos en áreas tecnológicas, diseño o comunicación; sin dejar de lado el rol fundamental de cada expresión profesional. Mas el entorno web va más allá de un concepto gráfico y comprende toda una búsqueda de eficiencia para maximizar su éxito.

Las necesidades del usuario, pueden ser obtenidas (o de manera más literal, identificadas) a través de la investigación de los usuarios mediante diferentes herramientas.

Entonces, si ¿Qué quiere decir?, ¿Cuál es el mensaje que quiere dar? Y ¿Qué objetivo quiere conseguir? Dictan la concepción inicial, ¿qué concepto los sucede? El orden mediante jerarquías. El siguiente paso es tomar nuestros contenidos ya pensados anteriormente, y plasmarlos de manera inteligente y concordante dentro del entorno web, siempre tomando en cuenta de manera principal al usuario; en este punto, el anterior y los siguientes.

El resultado de este orden es lograr una interfaz capaz de brindar de manera eficiente respuestas concretas, es decir, cumplir las expectativas que se esperan del mismo.

Lo primero es lo primero, es esencial respetar posiciones dentro del orden de contenido, que van desde lo más importante hacia lo menos importante, desde lo general hacia lo particular. La lectura web por parte de los usuarios es hacia objetivos claros, y es muy corta. Me baso en un estudio publicado en el sitio de Jakob Nielsen, que sostiene que los usuarios cuentan con el ‘tiempo’ de leer el 28% del contenido para leer de un sitio web, pero por una ‘pérdida’ de tiempo comprendiendo la interfaz de navegación y mirando las imágenes, la cifra decae a aproximadamente un 20% del contenido publicado en una página web promedio.

Este factor nos deja el orden como un elemento imperativo a considerar, lo más importante va más vistoso, o más grande, o más destacado (*). A mi juicio, un sitio web o una aplicación multimedia que no establece márgenes de jerarquía, es visualmente muy poco amigable, es como si nos repeliese de leerlo pues no existe un principio claro establecido. Una buena interfaz web se puede traducir en visitas y fidelidad por parte del usuario.

Diferentes estudios de comportamiento de usuarios, como el eyetracking, nos ayudan de manera óptima como desarrolladores de contenidos e interfaz web, un estudio del Poynter Institute de Estados Unidos revela que los usuarios se guían por los textos más grandes y títulos, para luego leer de manera parcial los resúmenes que los rodean, como las bajadas. También se reconoce gracias a estos métodos, la esquina superior izquierda como punto de mayor interés visual, que deriva en la esquina superior derecha.

Para este último punto, sostengo que es de vital importancia la dedicación al desarrollo de los sitios web, qué se les escribe y cómo se les escribe; transformándose en algo ‘imperdonable’ el no uso de los avances tecnológicos y herramientas actuales de estudio de los usuarios. Resultados como el anterior del Poynter Institute son públicos, y su uso sumado a un correcto diseño de interacción demuestra la dedicación del desarrollador web, quien deja en claro entonces lo que quiere decir, el mensaje que quiere dar y el objetivo que quiere conseguir.