Corresponden a una de las herramientas más influyentes presente en el desarrollo de un proceso web, gracias a la vasta y útil información que puede ser obtenida a partir de la misma. Su objetivo es claro: comprobar si el sitio funciona o no, y qué hacer para mejorarlo

Son de uso imperativo gracias a su capacidad de revelar la cantidad de ‘grietas‘ que pudieron no ser tomadas en cuenta durante el desarrollo del sitio, y en caso de continuar sin darles importancia es más que seguro que afectarían el correcto funcionamiento del mismo.

Debido a la falta de experiencia dentro de esta área relativamente nueva, se confunde prueba de usabilidad con focus group, habiendo una clara diferencia de objetivo y resultados entre ambas herramientas, en esta oportunidad escribiré sobre las pruebas de usabilidad y en la próxima entrada sobre los focus group.

En las pruebas de usabilidad, mediante procesos individuales se le muestran pantallas de interfaz a un usuario único, y se le pide que averigüe qué es (prueba de captación) o que intente utilizarla para realizar una tarea normal (prueba de tarea clave).

Cito a Steve Krug, autor de ‘No me hagas pensar‘:

“Cuando lleva unas semanas trabajando en un sitio, ya no puede verlo de forma objetiva. Sabe demasiado.”

Estamos diseñando para el usuario, y el usuario no somos nosotros, ni presentamos las mismas necesidades. El cliente es el cliente, y nosotros somos nosotros, el usuario es el ente en el cual gira en torno nuestro trabajo y es imposible olvidarlo. No todo el mundo utiliza la web de la misma manera o tiene igual dominio en la navegación. Así bien majadero :)

Es considerable hacer pruebas dentro de los procesos en los cuales se pueda ‘volver atrás’, por muy sencillas que puedan resultar, además de cuando el sitio esté casi finalizado (como pruebas, son repetitivas y no ocurren solo una vez). Esto en pos de trazar una trayectoria correcta desde la concepción a la culminación, y para reducir los costos que conlleva querer hacer un cambio en un sitio ya terminado.

Sobre la cantidad de usuarios necesarios: las pruebas son repetitivas, y sus resultados no se basan en el número de usuarios participantes. La media es tres, y como mucho cuatro. ¿Por qué? Ciertamente es más valioso hacer más de una ronda para cada prueba a tratar de solucionar todo a partir de los datos de una sola ronda. Una cantidad pequeña siempre va a encontrar los problemas más significativos, acelera el proceso de reunir información y además no siempre se cuenta con los recursos financieros para elaborar una ‘gran prueba gran‘ de usabilidad.

A la hora de escoger los usuarios, no es aconsejable enfocarse en escoger sólo un tipo de usuario determinado a menos que la ocasión lo amerite, por ejemplo, si se está diseñando un sitio de carácter ‘solo para mujeres‘. Lo óptimo es contar con personas con curiosidad sobre el tema, y es recomendable ofrecer un incentivo monetario.

Sobre el lugar físico donde hacer la prueba, una sala con un computador y dos sillas, una para el examinador y otra para el participante. Importante pero prescindible, software de grabación.

Conclusión, ahorro financiero para el cliente, inversión inteligente.

Yo y mis frases de chispita.

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